Ciertamente, la gingivitis es un padecimiento mucho más común de lo que se cree, pero esto no es un indicador de que se trate de una patología leve. Las complicaciones pueden ser innumerables.

Complicaciones de la gingivitis

La salud bucal es una necesidad y una responsabilidad. Aunque parezca que hay problemas o enfermedades peores, es necesario darle importancia a la correcta higiene bucal porque las complicaciones que surgen a partir de esta carencia son innumerables y, en algunos casos, muy difíciles de solucionar.

Tal como te hemos contado anteriormente, si la gingivitis no se trata a tiempo se puede convertir en periodontitis y dejar daños irreversibles al hueso. Y aunque el tratamiento pueda parecer sencillo, existen algunas razones por las que podría convertirse en una verdadera odisea.

Periodontitis

La periodontitis genera graves consecuencias como la inflamación permanente de las encías y el daño a los huesos que le rodean, por lo cual, en el peor de los casos podrías perder los dientes afectados y, de manera progresiva, todos los dientes restantes.

Inmersión de las bacterias en el torrente sanguíneo

Se trata de una de las complicaciones y consecuencias más graves. La gingivitis se forma a partir de la mezcla y acumulación de bacterias con residuos de comida; las bacterias son un mecanismo natural del organismo que hay que eliminar mediante la correcta higiene bucal.

Cuando esto no ocurre y se desarrolla gingivitis, estas bacterias estarán tan arraigadas en tu boca que podrían transportarse a otras partes del cuerpo, viajando por el torrente sanguíneo. Esta es una realidad que todavía se encuentra sometida a una investigación más exhaustiva pero lo cierto es que podría afectar órganos como los pulmones y/o el corazón.

Boca de trinchera

La boca de trinchera es el nombre que se utiliza para referirse a una patología muy antigua que se caracteriza por la inflamación de las encías. Surge a raíz de una gingivitis mal tratada y los síntomas suelen ser muy doloroso.

En este caso, las encías se encuentran inflamadas todo el tiempo y el sangrado es habitual, incluso al realizar acciones tan sencillas como masticar o beber algún líquido. Normalmente, también se generan úlceras difíciles de cerrar.

Factores de riesgo de la gingivitis

Existen innumerables factores de riesgo que pueden agravar los síntomas o consecuencias de la gingivitis. Suelen estar asociados a enfermedades pre existentes aunque, en términos generales, los factores de riesgo más comunes son los siguientes:

Inadecuada higiene bucal

Evidentemente, una mala higiene bucal será el principal factor de riesgo pues, si eres una persona que no acostumbra a cepillarse de forma adecuada, las razones para desarrollar gingivitis son múltiples.

Fumar o beber alcohol

Las bebidas alcohólicas, el tabaco y la nicotina suelen debilitar las encías, haciéndolas más propensas a desarrollar bacterias muy resistentes. Por esta razón, ser fumador o consumir alcohol de forma muy frecuente te puede hacer más propenso a desarrollar gingivitis.

Ser de edad avanzada

Con el pasar de los años, el sistema inmunológico se va debilitando cada vez más. Por ello, las personas de edad avanzada son más propensas a desarrollar todo tipo de patologías, incluyendo la gingivitis. En este caso, sucede que aún cuando la higiene bucal es adecuada, las encías también se encuentran muy débiles.

Mala alimentación

Una alimentación inadecuada puede hacerte más propenso a desarrollar gingivitis porque la ingesta de vitaminas y minerales es imprescindible para mantener la correcta salud de la boca.

Tratamientos oncológicos

Las personas que se encuentran bajo tratamiento de quimioterapia o radioterapia suelen desarrollar gingivitis con facilidad. Lo mismo ocurre con personas que sufren de cualquier tipo de padecimiento que disminuya la capacidad del organismo para atacar las bacterias e infecciones.

Buenos hábitos para prevenir la gingivitis

Aún cuando se encuentren presente uno o más factores de riesgo para desarrollar gingivitis, adquirir buenos hábitos es la mejor manera de reducir sus consecuencias. En ese sentido, los buenos hábitos van más allá de cepillarse varias veces al día y utilizar productos de higiene bucal adecuados.

También es necesario tener una buena alimentación que involucre el consumo de vitamina C. De igual manera, evitar el consumo de alcohol, café o dulces en exceso y acudir de forma reiterada a consultas con tu especialista en salud bucal en A Coruña, para asegurarte de que todo marche de la forma correcta.