La sonrisa es, definitivamente, la mejor carta de presentación. Cuando se trata del cuidado y la estética de los dientes, el blanqueamiento dental es una de las mejores opciones. Si estás considerando realizarte este procedimiento, el día de hoy te contaremos todo lo que debes saber al respecto.

¿Qué es un blanqueamiento dental?

El blanqueamiento dental es un procedimiento de odontología mínimamente invasivo que se realiza para aclarar la tonalidad y el color de los dientes. Esto se hace principalmente porque, con el pasar de los años, el color de la dentadura va cambiando debido al consumo de distintos alimentos o sustancias, que terminan alterando la tonalidad de los dientes.

¿En qué consiste el procedimiento?

Aún en la actualidad, existen muchos mitos y falsas creencias acerca del blanqueamiento dental y muchas personas aseguran que podría tratarse de un procedimiento que termina dañando el esmalte natural de nuestros dientes. La realidad es que no hay nada de que preocuparse, pues siendo realizado por un profesional, un blanqueamiento dental no debe ocasionar problemas.

El procedimiento consiste en la aplicación de sustancias como el peróxido de carbamida o peróxido de hidrógeno en la dentadura haciendo uso de férulas adaptables. Posteriormente, se activará esta sustancia gracias a la implementación de rayos ultravioletas que irán realizando su trabajo de forma gradual.

Sin embargo, aunque es el tipo de blanqueamiento más común, este no es el único procedimiento que se puede realizar. El especialista puede escoger un procedimiento distinto como el uso de técnicas de microabrasión o recurrir directamente a la implementación de una carilla de porcelana, especialmente si se trata de los dientes delanteros.

¿Qué son el peróxido de carbamida y el peróxido de hidrógeno?

El peróxido de carbamida y el peróxido de hidrógeno son las sustancias empleadas comúnmente en los procesos de blanqueamiento dental. Se trata de dos compuestos que, tras el contacto con el diente, penetran hasta el fondo de las estructuras para llegar a las zonas oscuras o manchadas del diente y aclararlas.

El diente se aclara porque, al ser penetrado por esta sustancia, las micromoléculas de colores y manchas empiezan a descomponerse. No obstante, este es un proceso que se lleva a cabo de forma progresiva. Por lo cual, conseguir un blanqueamiento total requerirá de varias sesiones realizadas por un especialista en estas técnicas.

¿Qué tener en cuenta cuando se habla de blanqueamiento dental?

Si estás pensando en someterte a este procedimiento o si has identificado la necesidad de blanquear tus dientes, es posible que te encuentres lleno de dudas e inquietudes al respecto y no sepas cuál es la mejor decisión.

Algunos de los factores que debes tener en cuenta si estás pensando realizarte un blanqueamiento dental, son los siguientes.

1. Acude siempre con un profesional

En internet existen muchas alternativas al blanqueamiento dental que, lamentablemente, no suelen ser efectivas. Lo más recomendable es acudir siempre con un profesional de la salud dental antes de tomar la decisión de intentar blanquear tus dientes con ‘tips’ o productos que encuentres en internet. De lo contrario, podría verse afectada tu estética y salud dental.

La verdadera razón por la que los dientes terminan manchándose y oscureciéndose con el paso del tiempo se encuentra en la dentina, una superficie muy profunda del diente que paulatinamente se va manchando. La mayoría de tips y productos, por el contrario, buscan aclarar el esmalte dental y las consecuencias pueden ser irreversibles.

2. Evita algunos alimentos

Tras realizarte un blanqueamiento, hay ciertas indicaciones que debes seguir para garantizar la efectividad del tratamiento. Una de ellas es la reducción o erradicación por completo de ciertos alimentos y sustancias que pueden oscurecer el esmalte. Algunos ejemplos de estos alimentos son el café, el vino tinto y el té, así como cualquier comida con colorante, u otras sustancias, tal como la nicotina.

3. ¿El blanqueamiento dental duele?

El procedimiento en sí mismo no es invasivo ni arriesgado, siempre y cuando sea realizado por un profesional. Por lo general, el blanqueamiento dental no debería doler. Sin embargo, como efectos secundarios podría generar sensibilidad o hipersensibilidad en los dientes, los nervios o las encías. Aunque estos efectos generalmente desaparecen con el paso del tiempo.

¿Otros tipos de blanqueamiento dental?

Además de los anteriores, existen otros procedimientos para conseguir un óptimo blanqueamiento dental. Inclusive, el odontólogo puede hacer uso de autoblanqueadores si lo considera necesario, o considerar algún tipo de limpieza profunda en tus dientes para obtener mejores resultados.

Por ello, resulta importante acudir a un profesional que determine cuáles son las mejores opciones de blanqueamiento para tus dientes.