Nuestros dientes son una parte fundamental del aspecto estético de nuestro rostro. La sonrisa es algo en lo que prácticamente todo el mundo se fija y, por este motivo, es muy importante tener un buen cuidado dental. Ante esto, algunas personas prefieren hacer uso de carillas dentales. Hoy, te explicaremos los diferentes tipos de carillas y cuáles son sus beneficios.

¿Qué son las carillas dentales?

Las carillas dentales son el secreto de muchas personas para tener una sonrisa reluciente, clara e impecable. Se trata de unas piezas fabricadas en un material específico que se colocan por encima de los dientes para darles un aspecto más blanco y limpio. Esto como resultado, hace que estéticamente la sonrisa mejore, luciendo mucho más armónica.

¿En qué casos se utilizan las carillas?

Las carillas son elementos que se utilizan para mejorar la sonrisa. Aunque parezca que solo tienen una finalidad estética, también pueden utilizarse para solventar problemas dentales. Un ejemplo de su uso puede verse en dientes que se hayan partido o astillado en las puntas, así como en dientes demasiado separados, o en aquellos cuya coloración está demasiado manchada.

Cada dentadura es distinta y, por ende, el sistema de carillas es diferente en cada persona. Estas, se fabrican de manera especial según el diseño de la dentadura, por lo cual, es poco probable que existan dos carillas iguales. Además, las mismas se diseñan buscando que los dientes se vean más claros, sin que se pierda la naturalidad en el diseño de sonrisa.

Cabe destacar, que, en función de las necesidades, el presupuesto, y lo que dictamine el especialista bucal, se pueden fabricar carillas en un solo diente, en varios, así como en toda la dentadura superior o inferior. Por lo general, antes de tomar una decisión definitiva se realizan pruebas paulatinas para que el paciente vaya experimentado el tratamiento.

Tipos de carillas dentales

En la actualidad, las carillas dentales se fabrican con diferentes materiales que poseen distintas ventajas y desventajas. Los materiales más comunes son la porcelana y el composite, y naturalmente, cumplen las mismas finalidades independientemente del que se elija. Aunque lo que sí puede variar notablemente, son los precios y la calidad de estos materiales.

Carillas de porcelana

Las carillas de porcelana o de cerámica son las más tradicionales y, por lo tanto, son las que más se emplean. Básicamente, estas son láminas uniformes que dan un aspecto muy natural al diente, simulando dientes normales que nunca hayan pasado por este procedimiento.

Existiendo entre los tipos de carillas de porcelana que se utilizan con fines estéticos, las que te mencionamos a continuación:

Carillas ultrafinas

Son las carillas más utilizadas en estética dental porque gracias a su material, resultan muy naturales. El principal problema con respecto a las carillas es que algunas resultan demasiado gruesas y el diente termina viéndose poco natural. Sin embargo, esto no es un problema con este tipo de carillas, pues las mismas tienen un grosor similar al de un lente de contacto.

Carillas de zirconio

Las carillas de zirconio son un tipo de carillas de porcelana que se emplean generalmente en situaciones puntuales. De hecho, su uso se remite de manera específica, cuando el paciente tiene de manera pre existente materiales metálicos en su dentadura que son imposibles de eliminar. Aunque estas realmente son carillas resistentes y duraderas, no suelen ser las más recomendadas.

Carillas de composite

En el caso de las carillas de composite, se trata de unas láminas fabricadas en resina que asemejan el tono y la forma del diente. Por lo general, estas se utilizan cuando se pretenden corregir defectos puntuales en los dientes, como, por ejemplo, cuando un diente se parte o termina astillándose.

Esta es su principal utilidad, pues el composite es una especie de resina moldeable que permite simular cualquier tipo de forma que permita mantener la autenticidad de la sonrisa. Cabe destacar que, para fabricar las carillas dentales de composite se pueden emplear dos técnicas distintas. La primera, consiste en fabricarlas directamente en la boca, y la segunda, en hacerlo de manera aislada para después colocar las carillas en la dentadura.

La técnica directa, es decir, aquella en la cual las carillas se fabrican directamente en la dentadura, suele ser utilizada cuando los defectos a corregir son mínimos o están presentes en pocos dientes. En caso de que el trabajo sea mayor, los especialistas prefieren remitir el trabajo de fabricación a una clínica dental, en donde se realice correctamente el procedimiento.

¿Cuáles son las mejores carillas?

Debes saber, que la elección del material para las carillas adecuado dependerá de tus gustos, presupuestos y necesidades. Sin embargo, aunque ambos materiales son resistentes, las carillas de porcelana son mucho más duraderas que las de composite.

Además, estas destacan por generar resultados más naturales, brindándole una mayor vitalidad y luminosidad a la sonrisa.